El 31 de julio de 2014 se cumplen 25 años de la entrada en servicio de distribución de agua por parte del Consorcio de Aguas de Tarragona ( CAT ).
Este es uno de los argumentos que el presidente de la entidad, Antoni Huber ha expuesto, junto con el balance de 2013, así como los proyectos y las inversiones previstas para este año. El presidente del CAT, destacó la bajada del consumo del agua respecto al año 2012. Los motivos principales han sido los resultados de las campañas de sensibilización y la crisis económica que ha provocado una disminución del consumo tanto en los hogares como en industria.
En cuanto al futuro, el CAT apuesta por la estabilidad económica sin renunciar a una serie de inversiones relacionadas con la eficiencia energética (programa informático: del start al smart), proyecto de carbonatación y el trazado alternativo al Coll de Balaguer.
Para celebrar el cuarto de siglo del CAT, habrá una jornada de puertas abiertas para operarios y familiares, además de un acto para consorciados que espera contar con la presencia del Presidente de la Generalidad, y la edición de un libro conmemorativo, entre otros actos. Huber, ha hecho hincapié en las directrices con las que trabaja y apuesta el CAT, precursor de la Nueva Cultura del Agua. Este modelo se fundamenta en la Ley 18 /81, por la que se conceden hasta 4 Hm3 por segundo de agua para los municipios y las industrias consorciadas. Por primera vez se autorizaba el uso del agua pero sin sacarla directamente del río Ebro. La concesión se aprobó con la intención de aprovechar una parte del agua recuperada para el revestimiento de los canales de riego de los márgenes derecho e izquierdo, que se calculaban en unos 10 Hm3/año.
