El Consorcio de Aguas de Tarragona (CAT) tiene como uno de los objetivos prioritarios en su Plan Estratégico la mejora continuada de la calidad del agua. En marzo de 2015 logró la certificación ISO 22000, y este año construye una planta de ozono para sustituir el cloro en el proceso de potabilización, tanto en la fase de pre-potabilización como en la fase post, al finalizar el proceso de tratamiento. Finalmente hay que consignar la adquisición de un cromatógrafo líquido, acoplado a un espectrómetro de masas y sus periféricos, para el laboratorio; es el primer equipamiento de estas características en Tarragona y permitirá determinar compuestos emergentes y prioritarios en aguas superficiales.
El CAT será pionero en Cataluña en la implantación de este sistema de potabilización, con respecto a la pre-ozonización. Se trata de un proyecto tecnológico y de innovación que conllevará una mejora en la calidad del agua, al tiempo que también supone una medida ambiental y de mejora de la seguridad, por las implicaciones del sistema actual de cloro en el almacenamiento, el transporte y la manipulación.
La implantación de este sistema se ha decidido después de estudios científicos y de observación de los resultados de la incorporación del ozono en el inicio del proceso de potabilización, que tiene un efecto de posibilitar que el resto del proceso sea más efectivo y conlleve un ahorro de materiales (un factor que contribuye a la sostenibilidad), con lo que se incrementa la eficiencia del proceso.
El proyecto, planteado como concurso de proyecto y obra, tenía un importe de licitación de 7,1 M €, se adjudicó en septiembre de 2015 a la mejor solución técnica y propuesta económica más ventajosa, la que presentó la UTE integrada por Sorigué y Aquambiente, de entre las nueve que concursaban.
En el último trimestre de 2015 ya se emprendió la redacción del proyecto. Se aprobó técnicamente el 12 de abril y de manera inmediata se comenzaron las obras. Se prevé que pueda entrar en funcionamiento a finales de este año y la planta pueda estar totalmente operativa a 1 de enero de 2017.
La nueva planta se construye en terrenos disponibles de la ETAP (la Estación de Tratamiento de Agua y Potabilización) de L’Ampolla, y tendrá efecto sobre todo el sistema CAT (63 ayuntamientos, 26 industrias, 85% de la población de la provincia de Tarragona, 36% del territorio, 750.000 personas en invierno y más 1,2 millones de personas en verano).
La planta supondrá también incorporar mejoras en aspectos sanitarios, como la eliminación de precursores de trihalometanos y la eliminación de compuestos orgánicos persistentes; aspectos de seguridad industrial, ya que poder prescindir de la utilización del cloro en forma de gas significa aumentar las medidas de seguridad de las instalaciones y de los trabajadores. En el aspecto económico conllevará ventajas económicas significativas con un ahorro anual de unos 200.000 €.
El equipo de laboratorio
Tras el verano, quedará totalmente instalado el nuevo equipamiento a LQAIGUA (laboratorio de calidad del agua) de que dispone el CAT en sus instalaciones de la ETAP de la Ampolla. Este equipo es un cromatógrafo líquido acoplado a un espectrómetro de masas (HPLC / QQQ) que, con las mejores tecnologías disponibles (MTD), permitirá detectar en las aguas superficiales captadas del Ebro los denominados contaminantes emergentes y prioritarios. El coste de la adquisición del equipo es de 210.377 €
