Este miércoles 21 de marzo ha tenido lugar la séptima y última reunión de coordinación del proyecto. El encuentro se ha celebrado en el aula del agua de la planta de potabilización del Consorcio de Aguas de Tarragona (CAT), en l’Ampolla.
La reunión ha contado con la participación de los representantes de los socios que participan en el proyecto: el Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA), la Agencia Catalana del agua (ACA), la Universidad de Córdoba (UCO), la Oficina Catalana del Cambio Climático (OCCC), el Instituto Geográfico y Geológico de Cataluña (ICGC), la Comunitat de Regants-Sindicado Agrícola del Ebro, además del propio Consorcio de Aguas de Tarragona (CAT).
Según apunta el coordinador del proyecto y responsable del programa de ecosistemas acuáticos del IRTA, el Sr. Carles Ibáñez: “nos encontramos en la recta final del proyecto LIFE y a estas alturas, a la espera de tener los resultados definitivos, estamos muy satisfechos de las conclusiones y las acciones que se derivarán”.
Este 2018 se pondrá punto y final al proyecto que empezó hace cuatro años y que consiste en varias acciones, entre las que destacan: el análisis del transporte de sedimentos en el tramo final del río Ebro y su inyección en los canales y parcelas para incrementar la acreción y evitar la subsidencia del Delta, así como la optimización del funcionamiento de dos filtros verdes, conocidos como humedales artificiales, unos filtros biológicos que permiten mejorar la calidad del agua. Además, el proyecto también contempla un estudio sobre la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero a los arrozales. Hay que tener en cuenta que, el cultivo de arroz en campos inundados es considerado una fuente importante de emisiones y hasta ahora no existe ninguna evaluación de éstas ni tampoco como reducirlas.
En la reunión de este miércoles se ha hecho una breve descripción de los trabajos que se han realizado hasta ahora por parte de los socios y también cuáles son las tareas que todavía quedan para culminar el proyecto.
El CAT forma parte del proyecto como socio, concretamente en el estudio de los barros que genera la planta de potabilización para su regreso al medio. De este modo el CAT contribuiría a mitigar, con una parte muy pequeña (0,1% del sedimento necesario) pero validando un posible modelo, los efectos del cambio climático y la afección al delta por el incremento del nivel del mar.
En este sentido, el gerente del CAT, el Sr. Josep Xavier Pujol asegura que “hemos redactado el estudio de alternativas y se está trabajando ya en el proyecto constructivo para habilitar la conducción de transporte de los barros (entendidos como disueltos en el agua en suspensión coloidal para evitar su precipitación en los canales) que genera el CAT a la red de regadío del Delta, aprovechando las actuales servidumbres de las cañerías de agua cruda”. Coincidiendo con el punto y final del LIFE EBRO-Admiclim, el proyecto técnico constructivo estará también terminado.
