Alrededor de cincuenta vecinos han visitado las instalaciones del Consorcio de Aguas de Tarragona en l’Ampolla.
El alcalde de Solivella, Enric Capdevila y el gerente de Aguas de Montblanc, Josep Maria Campdepadrós, encabezaron el grupo de 50 vecinos de la Conca de Barberà que el sábado 26 de mayo visitaron la planta potabilizadora que el CAT tiene en l’Ampolla.
El grupo, formado por gente proveniente de Solivella, Blancafort y Montblanc, pudo conocer el funcionamiento del CAT con más profundidad acompañados por el personal del CAT.
La acción se enmarca en la política de transparencia informativa y responsabilidad social que lleva a cabo el CAT hacia los consorciados y que contó con la colaboración del Consejo Comarcal de la Conca de Barberà para poder organizar la jornada.
La salida se efectuó en los diferentes puntos de recogida de los municipios de la comarca con un autocar puesto a disposición de los visitantes por parte del CAT. Al llegar a l’Ampolla los recibió el Director-Gerente Josep Xavier Pujol.
La jornada empezó con la proyección de un vídeo, donde se expone la fragilidad del agua como bien escaso, se describe el origen del CAT y se explica el proceso de potabilización de la planta que posteriormente se visita. El objetivo, además de conocer la ETAP, también busca concienciar del proceso de tratamiento del agua, un recurso escaso que hay que gestionar de forma eficiente, como se hace en el CAT, y hacer un consumo responsable. Después hubo un turno de preguntas por parte de los vecinos, interesados en conocer detalles, que se explicaron y responder por el director – gerente del CAT.
Los participantes mostraron su satisfacción, recogida en una encuesta de valoración, asegurando que “ahora mismo conocemos mejor cómo funciona el CAT y el coste que tiene potabilizar el agua, junto con los recursos técnicos que supone traer agua del Ebro hasta la comarca de la Conca de Barberà, a pueblos como Solivella, Sarral, Blancafort, Montblanc, y en breve en l’Espluga de Francolí, una cosa que si lo hubiéramos dicho hace 30 años nos hubieran tachado de ilusionistas ”, agradeciendo la oportunidad de la visita y la acogida.
