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La Asamblea General aprueba que Alió (Alt Camp) y la empresa Tarragona Poliolefinas Ibérica entren a formar parte del CAT
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La entidad presenta la Memoria anual y los Estados Financieros del ejercicio 2025, con una cifra de negocio de 30,8 M€
El Consorci d’Aigües de Tarragona (CAT) ha celebrado este martes al mediodía la primera Asamblea General ordinaria de consorciados del año en l’Ampolla (Baix Ebre). En la primera sesión de 2026, los representantes de los 70 municipios y las 27 industrias han dado luz verde a la incorporación de Alió (Alt Camp) como municipio consorciado, convirtiéndose así en el 71º de la lista. El municipio, que ya había formado parte del Consorci hasta 2022, se reincorpora a la entidad con dotación de reserva dado que todavía no dispone de una conexión efectiva a la red de suministro. La solicitud parte de la previsible nueva demanda derivada del desarrollo industrial en el municipio.
Asimismo, la Asamblea ha dado luz verde a la admisión de Tarragona Poliolefinas Ibérica como la 28ª industria consorciada. En este caso, la dotación de agua de la que dispondrá proviene de una cesión de carácter permanente por parte de la empresa Basell, por lo que la incorporación del nuevo consorciado no representa ningún incremento en las dotaciones efectivas actuales.

Más allá de estas novedades, el principal órgano de gobierno del Consorci ha aprobado la Memoria anual corporativa de 2025. El documento presenta las cuestiones más destacadas referentes a la entidad durante dicho ejercicio y los principales indicadores de gestión. Entre ellos, el informe del laboratorio LQAIGUA, que prueba que la calidad del agua durante los años 2024 y 2025 ha sido excepcionalmente óptima, registrando los indicadores más favorables de los últimos 20 años. En este sentido, el laboratorio ha analizado más de 2.260 muestras de agua y ha obtenido, en consecuencia, más de 56.100 resultados paramétricos, lo que avala la eficaz supervisión que realiza el Consorci del agua gestionada.
Fruto de la óptima calidad del agua captada de los canales de riego del Ebro, durante 2025 se ha registrado una bajada del 17 % en el uso de productos reactivos para la potabilización del agua. Una reducción que también tiene que ver con los estudios internos de investigación que se han realizado para optimizar los procesos de tratamiento que se llevan a cabo en la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de l’Ampolla, reduciendo las dosis sin comprometer la calidad del producto final. Concretamente, se ha registrado una notable reducción en el uso de cloruro férrico, que actúa como coagulante, y de dióxido de carbono, que contribuye a regular el pH del agua.
Aprobados los Estados Financieros 2025
En materia económica, la Asamblea General ha avalado los Estados Financieros de la entidad para el ejercicio 2025. Estos reflejan un volumen de negocio de 30,8 M€, una cifra ligeramente inferior —3,8 %— respecto al último año. El documento también recoge un volumen de inversión anual ejecutada de 17 M€, lo que supone un crecimiento de más del 30 % en inversiones, y un beneficio de +1.258 € de resultado de la actividad ordinaria respecto al presupuesto aprobado, en línea con el carácter de entidad sin ánimo de lucro del CAT.
Por todo ello, el presidente del Consorci, Marc Brunet, ha asegurado que “desde el punto de vista financiero, 2025 ha sido un ejercicio de fuerte volumen inversor y sólida capitalización, lo que refuerza la estructura de la entidad y el equilibrio patrimonial existente”. Asimismo, Brunet se ha mostrado satisfecho ante el balance que se recoge en la Memoria anual corporativa, destacando que “el Consorci avanza con paso firme hacia una gestión cada vez más eficiente, más sostenible y más digital, velando por seguir ofreciendo un servicio excelente al tiempo que explora todas las vías posibles para mitigar al máximo el impacto en el entorno”.
Finalmente, el presidente ha anunciado que durante el mes de mayo se inaugurará oficialmente el nuevo depósito regulador del CAT en Vila-seca, en el Tarragonès, una infraestructura que ha representado una inversión de cerca de 10 millones de euros y ha contado con el 50 % de financiación de la Agencia Catalana del Agua.

