El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, inauguró el miércoles 21 de junio, en la Ampolla (Baix Ebre), la nueva planta de ozono del Consorcio de Aguas de Tarragona (CAT). La planta, que sustituye el cloro en el proceso de potabilización, mejora la calidad del agua, reduce el impacto en el medio ambiente y supone un ahorro económico de hasta 200.000 euros anuales. El jefe del Gobierno estaba acompañado del delegado del Gobierno en las Tierras del Ebro, Xavier Pallarès, y del director de la Agencia Catalana del Agua, Jordi Agustí, además del presidente del CAT, Albert Abelló.
La nueva planta de ozono se ha construido en terrenos de la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de la Ampolla y da servicio a 62 ayuntamientos y 26 industrias que forman parte del Consorcio. En total, 700.000 personas en invierno y cerca de 1,5 millones durante los meses de verano.
Tras la proyección de un vídeo institucional del CAT, el presidente ha visitado la sala de control del Consorcio, acompañado del presidente del Consorcio, Albert Abelló; del director-gerente, Josep Xavier Pujol, y los alcaldes de Tarragona y Reus, Josep Fèlix Ballesteros y Carlos Pellicer, entre otras autoridades. A continuación se han desplazado a la nueva planta de ozono, donde ha descubierto la placa conmemorativa de la inauguración. El acto se ha cerrado con los parlamentos institucionales del alcalde de L’Ampolla, del presidente del Consorcio y del presidente Puigdemont.
La instalación, que sustituye el cloro en el proceso de potabilización, mejora la calidad del agua, reduce el impacto en el medio ambiente y permite ahorrar hasta 200.000 euros anuales. En el dossier adjunto está la información exhaustiva y detallada
