El Consorcio ya se ha puesto en contacto con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), para empezar a averiguar, mañana mismo, cuáles fueron las causas que provocaron el colapso estructural de la tubería.
Desde un primer momento el Consorcio de Aguas de Tarragona se puso en contacto con el CSIC, un órgano adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidad, para encargar un estudio exhaustivo que permita conocer las causas de la rotura de la tubería principal en término municipal de l’Ampolla el pasado 3 de enero de 2020. Este mismo viernes, el CAT recibe la visita del personal del CSIC para analizar el tramo de tubería de 12 metros y de diámetro 1600mm, que fue sustituido para restablecer el servicio.
Este ente ya ha colaborado con el Consorcio en estudios anteriores para determinar y resolver el tema de la corrosión por carbonatación del hormigón en conducciones no enterradas susceptibles de sufrir esta patología. Por este concepto, que incluye acciones preventivas, correctivas y la variante del Coll de Balaguer se invirtieron entre los años 2013 y 2016 un total de 7,6 M€.
En este sentido, el Consorcio cuenta con un presupuesto anual de más de 3,4 M€ para el mantenimiento de la red de distribución de más de 400 km de conducciones. De manera periódica el CAT realiza inspecciones de las conducciones con sofisticados sistemas tecnológicos que permiten conocer fugas en la red, consiguiendo que las pérdidas se sitúen por debajo del 1%.
