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El Consorci impulsa una nueva plataforma digital para optimizar y agilizar el análisis de los escenarios en un hipotético contexto de sequía.
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Marc Brunet, presidente: “presentamos el nuevo PES en el marco del Día Mundial del Agua porque tenemos la responsabilidad de desarrollar una gestión eficiente del agua en cualquier contexto, incluso en aquel más adverso”.
El Consorci d’Aigües de Tarragona (CAT) ha presentado el nuevo Plan de Emergencia por Sequía (PES) en el marco de la semana en que se conmemora el Día Mundial del Agua. El nuevo documento sirve de hoja de ruta en la hora de tomar decisiones ante posibles escenarios de déficit hídrico en la zona de influencia del CAT a la vez que determina los indicadores objetivos que se tomarán como referencia a la hora de activar o desactivar el Plan en alguna de sus fases, y las respectivas acciones y medidas a adoptar en caso de llegar a estas situaciones de excepcionalidad.
La principal novedad que introduce la nueva versión del PES es la entrada en funcionamiento de una plataforma informática que agiliza y automatiza el registro, visualización y cálculo de datos en la toma de decisiones. Así, el cómputo de consumos y el cálculo de umbrales son casi automáticos y, por tanto, más optimizados gracias a la nueva herramienta. Esto es fruto de la integración del nuevo Plan de Emergencia dentro del Proyecto de Digitalización del CAT, que ha sido objeto de subvención de la segunda convocatoria del PERTE de digitalización del ciclo urbano del agua, financiado por la Unión Europea a través de los Fondos Next Generation EU.
El Plan de Emergencia por Sequía del Consorci está plenamente adaptado al actual Plan Hidrológico Nacional y a la nueva actualización del Plan de Emergencia por Sequía de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), quien ya ha dado su visto bueno al documento presentado por el CAT. La línea de actuación parte, en primer término, de los niveles registrados en el embalse de Mequinenza (Bajo Cinca, Aragón). Si éstos son inferiores a los umbrales determinados según cada época del año y durante dos meses consecutivos, se procederá a la activación del PES del CAT. En consonancia, el Plan se desactivará cuando el nivel de agua embalsada en Mequinenza sea superior al umbral de emergencia durante, al menos, dos meses consecutivos.

Cuatro escenarios posibles
En caso de que el Plan deba activarse, el indicador de referencia para decidir en qué fase se encuentra el sistema es el caudal del río Ebro a su paso por Ascó (Ribera d’Ebre) de acuerdo con los datos registrados por la estación gestionada por la CHE. Por lo tanto, según el caudal medio que semanalmente registre el río en este punto de la geografía, el Comité de Emergencia del CAT, constituido al efecto, aprobará el paso de una fase a otra.
El PES del Consorci, pues, plantea cuatro fases según la gravedad de la situación:
- En primer lugar, la fase de normalidad, en la que, a pesar de tener el Plan activado, advierte de una mínima falta de disponibilidad de agua. En este contexto, el documento apunta a activar los mecanismos de planificación general y seguimiento exhaustivo de la evolución de los indicadores de la cuenca del Ebro, con una vocación especialmente preventiva dado el posible riesgo.
- La fase de prealerta representa ya un primer escenario de carencia moderada de agua en las fuentes de abastecimiento, aunque todavía no representa un peligro de desabastecimiento. En este escenario, deben garantizarse el buen estado y disponibilidad de fuentes de suministro complementarias con el objetivo de retrasar o evitar los escenarios más severos. En esta situación, se plantean reducciones voluntarias entre los consorciados que lo puedan y quieran contemplar.
- La activación de la fase de alerta significa la entrada efectiva del sistema en situación de sequía y en este contexto el PES prevé restricciones en la distribución de agua. Concretamente, se aplicaría una reducción del 10% en los ayuntamientos y un 15% en las industrias, un porcentaje que se elevaría respectivamente al 20% y 35% durante el mes de agosto, el período de mayor consumo de agua potable. En cualquier caso, en este escenario y en el de emergencia, los coeficientes reductores a aplicar son resultado del encaje entre la oferta y demanda del momento, es decir, la disponibilidad que el Consorci tenga del recurso respecto a la demanda de sus consorciados en ese período del año.
- El último escalón contemplado en el documento es la fase de emergencia. En este caso, la reducción se eleva al 20% para los municipios y al 25% para la actividad industrial (35% y 45% respectivamente en agosto). También se contemplan medidas extraordinarias de emergencia que puedan resultar necesarias para paliar los efectos del problema coyuntural. Éstas deben permitir alargar el máximo tiempo posible la disponibilidad de los recursos.
Paralelamente a la activación del PES, se crearía el Comité de Emergencia, encargado de valorar la evolución de la situación y acordar las medidas pertinentes de forma coordinada. En este sentido, el grupo de expertos estará integrado por representantes del CAT, la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), la Agencia Catalana del Agua (ACA), y representantes de los municipios e industrias consorciadas con el mayor consumo.
«Hay que estar preparados para cualquier situación»
Durante la presentación del nuevo PES, el presidente del CAT, Marc Brunet, ha recordado que «en los 36 años de historia del Consorci, nunca todavía hemos tenido que aplicar restricciones en el consumo de agua a los consorciados». No obstante, Brunet ha querido subrayar que «en un contexto de cambio climático como el actual, en el que los fenómenos extremos son cada vez más frecuentes, hay que estar preparados. Es por este motivo que hemos apostado por disponer de un Plan de Emergencia por Sequía actualizado y plenamente adaptado a la realidad vigente. Tenemos la responsabilidad de impulsar una gestión eficiente del agua en cualquier contexto, incluso en el más adverso”. Hemos invertido cerca de 140.000 € en este proyecto y en la integración de los datos incluidos en el documento en una plataforma innovadora que nos permitirá responder más inmediatamente a situaciones de mayor o menor gravedad. Esto es, sin duda, un importante paso adelante por parte del CAT hacia una gestión más resiliente, eficiente y proactiva”.

Un proyecto coordinado con los municipios
Por su parte, el jefe de Innovación del CAT, Andreu Fargas, ha explicado que más allá de la actualización y digitalización del Plan de Sequía del Consorci, por primera vez también se han revisado los respectivos planes de sequía de sus municipios consorciados –con población superior a los 20.000 habitantes– con el fin de validar la concordancia entre el Plan de la CHE, del CAT y de los propios municipios. De esta manera, el ente ha podido hacer llegar propuestas y adecuaciones a los planes de sus municipios consorciados. Fargas ha puntualizado que «la sincronización con los planes de emergencia de los municipios permitirá alcanzar los objetivos globales mediante la sinergia generada entre este Plan y cada uno de los planes propios de cada ayuntamiento».
Por todo ello, el director gerente del Consorci, Josep-Xavier Pujol, ha sintetizado la esencia del documento subrayando que “la principal finalidad del PES es minimizar las posibles consecuencias sobre las actividades económicas y sociales en escenarios de escasez de agua, impulsar medidas preventivas para evitar llegar a escenarios extremos y garantizar la disponibilidad de caudales de suministro complementarios a los actuales”.
La última vez que el Consorci tuvo que activar su PES fue en el período comprendido entre septiembre de 2022 y junio de 2024. Sin embargo, no se aplicaron restricciones durante los 21 meses en los que estuvo activado el Plan de Emergencia por Sequía. «En el período de sequía más extremo que ha vivido Cataluña en los últimos años, el ámbito del CAT ha sido el más resiliente. Ni las industrias ni los ayuntamientos conectados a nuestra red han sufrido restricción alguna respecto a su dotación», ha recordado Pujol.
